lunes, 3 de septiembre de 2007

comentario enviado al Blog de Pepe Blanco 030907 a las 19,30

Sr. Blanco, he leído todo lo que he encontrado de sus declaraciones y explicaciones sobre Navarra. Le planteo tres temas que sigo sin ver claros: 1º) ¿Por qué inerfirió ud. en la negociación del PSN?; ¿no cree ud. que su puenteo al PSN anuló su potencial negociador con UPN?. Considero que lo que ud. consiguió de UPN, lo habría conseguido, con su respaldo, el PSN: Tener la última palabra no quiere decir interrumpir e interferir en la negociación. 2º) Si tan claro tenían los dirigentes del PSOE que el PSN no podía pactar con NaBai, ¿por qué dijo ud en una entrevista en El País el 16 de Junio “No tenemos excluido a Nafarroa Bai de la posibilidad de gobierno” y “Por preferir, siempre prefiero Gobiernos de centro-izquierda” y en su Blog el 18 de Junio “En todo caso, UPN no gobernará en Navarra con los votos ni con la abstención de los socialistas. Si hay un gobierno de UPN, contará exclusivamente con sus votos”. 3º) ¿Por qué afirma ud. que los negociadores del PSN sabían “desde "el primer día"…Ferraz no autorizaba el pacto con NaBai”. La Ejecutiva se pronunció el 3 de Agosto. Antes no había decisión de la Ejecutiva, sólo había distintas “preferencias” y declaraciones, por lo tanto los del PSN lo más que podían conocer esas diferentes preferencias y opiniones, pero no una decisión de la Ejecutiva que no existía, hasta la reunión del 3 de agosto (le recuerdo, por otra parte, la reunión de la Comisión Federal del 10 de Junio en la que, según informaciones no desmentidas, se dio luz verde a la negociación con NaBai y que, excepto el representante de Asturias, todos se mostraron favorables a un acuerdo con NaBai).
Esta es la información que tenemos aquellos que nos hemos preocupado de este asunto. Si es errónea tenga la amabilidad de explicarnos en qué y por qué. Muchas gracias

miércoles, 22 de agosto de 2007

¿Por qué vetó el PSOE la decisión del PSN?

Ventajas y desventajas de la decisión del PSOE vetando la alianza PSN-NaBai y prospectiva
Evolución del proceso
Se expone a continuación un resumen de la evolución de este proceso, tal como ha sido conocido públicamente

Toma de decisiones: ¿Hubo negociación con NaBai o sólo teatro y estaba ya predeterminada la decisión de dejar el Gobierno a UPN?
A la vista de lo que se ha ido diciendo durante el proceso de negociación y de los resultados, parece que, en el PSOE, ya estaba predeterminada esa decisión y que no hubo un verdadero ánimo de negociación. No está claro si el PSN, sabía y compartía esa decisión y también hizo teatro o creía que podía negociar de verdad, aun constándoles las preferencias del PSOE.
Es posible que las preferencias de la dirección del PSOE se tornaran decisión inapelable sólo a última hora, cuando se vieron en la tesitura de autorizar o vetar la decisión del PSN. Esta ambigüedad de la dirección del PSOE se revela en que la justificación de la decisión del veto al pacto PSN/NaBai ha sido muy débil y a la defensiva, mostrando un cierto sentimiento de culpabilidad y en que los argumentos empleados son variables y poco sólidos
En cualquier caso, más de dos meses son demasiado tiempo para un tan grave fallo de comunicación entre el PSOE y el PSN, por lo que o bien el PSOE engañó deliberadamente al PSN dejándoles creer que tenían libertad de negociar ( como repetida y claramente había dicho Zapatero y Fernández de la Vega en público) o bien los negociadores del PSN eran conscientes que lo que se esperaba de ellos era una comedia (transformada luego en tragicomedia) de negociación con NaBai para contentar a las bases, esperando que NaBai rompiera ante las excesivas exigencias del PSN y UPN entrara en la subasta, pujando hasta el límite (no olvidemos que a algunos, por ej. Esperanza Aguirre, les parecía bien dar la Presidencia a Puras).
Dada la supuesta buena relación de Puras con Blanco (fue éste quien le designó candidato) es de suponer que éste estaba informado de la postura real de Blanco y compañía y que la aceptación de la última propuesta de NaBai, se debió a que era irrechazable para el PSN y porque, en ese momento, lo que estaba dispuesto a conceder UPN afectaba más a los intereses de PSOE (moderación en los ataques a la política antiterrorista) que al PSN (¿qué podía ofrecer UPN al PSN que superara la oferta de NABAI?). Además, probablemente, tenían una cierta esperanza de convencer al PSOE, dado que Sanz había puesto unas condiciones del todo punto inasumibles, compromiso escrito de no moción de censura (bien para que le dijeran que no e ir a las elecciones, bien para hacer intervenir al PSOE pidiendo que las retirara y concluir un pacto con él, más fácil que con el PSN). También abona esta hipótesis el que ni Puras ni Chivite se han mostrado como personas engañadas y estafadas por el PSOE durante dos meses y con la máxima gravedad: la dimisión de Puras ha ido acompañada de su permanencia en la ejecutiva del PSN y ha moderado el enfado de las bases en contra de la dirección del PSN. Finalmente, la dirección del PSOE argumenta, de forma discreta que no engañaron y que en el PSN “ ya lo sabían”. Ver en el cuadro siguiente, algunas declaraciones de dirigentes del PSOE en este proceso
a) Carmen Hermosín dice el 08/08/07: “Puras iba a las elecciones para mejorar los resultados electorales pero no para pactar con Nafarroa Bai” y “PSN conocía «desde el primer día» la oposición de la dirección federal al pacto con Nafarroa Bai”
b) Zapatero dijo el 4 de Junio: "Voy a dejar que sea el PSN quien decida la politica de pactos" y el 18 de Junio en la Ejecutiva federal (ahí sí le habría oído Hermosín, por si no le oyó en el Debate de la Nación el 4): "Hagan lo que hagan los socialistas navarros estará bien hecho"
c) Mª TERESA FERNANDEZ DE LA VEGA, 1 de Junio, tras el Consejo de Ministros:"Respetaremos lo que decidan los responsables políticos de Navarra"
d) Blanco el 3 ó 4 de Agosto: "a pesar de sus esfuerzos (el PSN) no consiguieron un acuerdo satisfactorio” (si buscaban un acuerdo es que estaban negociando, ¿o no?).

En las declaraciones del PSOE, se apuntó, a partir del 8 de Agosto, un intento de trasladar a la opinión pública que el PSN ya sabía que no podía negociar. Decirlo ahora, después de dos meses de marear la perdiz, parece poco serio y si era comedia, maldita la gracia que tiene (desde luego los socialistas navarros no se han reído mucho y, en el futuro, el PSOE se reirá aún menos).
En conclusión, en lo que se refiere a la toma de decisión: la postura del PSOE ha sido AMBIGUA (por cálculo y/o miedo) y la del PSN, CONFUSA

Justificación de las decisiones tomadas: Motivos invocados y motivos supuestos.
Los argumentos utilizados por Blanco para justificar la decisión del veto son penosos: "No se dan las condiciones para [que el PSN pueda] gobernar con NaBai e IU en Navarra" ("¿qué "condiciones" son esas que no se dan?, la condición de falta de experiencia en pactos municipales es una bobada); los socialistas "no consiguieron un acuerdo satisfactorio y, por tanto, no se dan las condiciones para gobernar con NaBai e IU" (¿"cuál hubiera sido "un acuerdo satisfactorio"?) y finalmente: “se fue “más allá” de lo que fue deseo de la Ejecutiva Federal" (“¿ más allá de dónde?, ¿dónde estaban los límites: en mantener la ficción?).
Los motivos que se suponen ( no utilizados pero que están en la mente de todos), tienen muy débil fundamentación. Estos motivos se reducen, en síntesis, a miedo a pérdida de votos en las generales en el resto de España (dando por supuesto que esta pérdida sería mayor que la que pudiera producirse en Navarra y en otros lugares afines por el veto). Esta supuesta pérdida de votos no se dice (y por consiguiente no se sabe) si responde a estudios de opinión y encuestas o a la capacidad de ver el futuro de unos cuantos. Esto es grave ya que se necesita para oponerse a la voluntad del PSN, a las expectativas suscitadas y al incumplimiento de repetidas promesas, algo más sólido que intuiciones imprecisas sobre el miedo a la pérdida de votos en el resto de España (en fin, sobre esa supuesta pérdida de votos quedan sin contestar las siguientes preguntas: ¿cuántos y en dónde?, ¿es intuición o resultados de sondeos?.
En una reciente carta a El País se transforma el miedo a la pérdida de votos en miedo a la campaña que tendrían que soportar del PP y su entorno. La precisión es muy interesante porque revela un aspecto de la personalidad de la dirección del PSOE poco analizado: su pereza ante el esfuerzo pedagógico exigible en los que son algo más que malos intérpretes de encuestas. Hay muchos que creemos que liderar no es seguir a la gente, sino orientarla y dirigirla (Josu Jon Imaz ha escrito un interesante artículo al respecto en El País del 10/08/2007, “Más allá de la encuesta del desayuno”, Anexo 1).
En la mencionada carta a El País del 08/08/2007: “Gana la manipulación” de Jaime de Nepas
http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20070808elpepiopi_6&type=Tes&ed=dia , puede leerse: “El PSOE cree que si los socialistas navarros pactasen con Nafarroa Bai perderían las próximas elecciones generales. EL PAÍS, en reciente editorial, también se inclina por esa "probable" pérdida. Lo mismo opinan infinidad de tertulianos, de vecinos, de amigos míos. Yo también soy de esa opinión. En la mayoría de los casos, no se explica el porqué, sólo "se piensa", "se cree".
Desvelemos pues, lo que todo el mundo sabe y se calla: que si el PSOE autorizara ese pacto con Nafarroa Bai, el conglomerado que forman PP, la Cope, El Mundo, Telemadrid, Canal 9, La Razón, la Conferencia Episcopal, la AVT, etcétera, desatarían una campaña bestial de ocho meses para convencer a la opinión pública de que el PSOE había regalado Navarra a ETA, que los terroristas se habían adueñado de España, que la UE expulsaría a España de su seno y cosas más bárbaras.
Por supuesto, poco importa el hecho indudable de que Nafarroa Bai nada tiene que ver con ETA; nada importa el hecho de que en esa coalición esté el PNV, con quien Aznar pactó del 94 al 96; no importa en absoluto que si fuera el PP quien pactara con Nafarroa Bai nadie acusaría al PP de ninguna traición; tampoco importa que los socialistas y los independentistas firmen que no acordarán ningún órgano navarro-vasco; y aún importa menos que en la propia Constitución está la posibilidad de que los navarros decidan formar una comunidad con los vascos. Todo eso no importa. Lo que importa es que todos creemos que la campaña de la derecha tendría éxito, aun sabiendo que sus argumentos son absolutamente falsos.
Si creemos eso es porque también creemos que en España no hay ahora unos medios de comunicación y unas organizaciones sociales capaces de hacerle ver a la opinión pública la verdad sobre este asunto de Navarra”.
La carta deja muy claro el problema: nadie se ha planteado qué se puede hacer para cambiar ese estado de opinión (cuyo fundamento habrá que haber estudiado).
Lo que nos lleva a otro paso: ¿hasta qué punto esa falta de rigor en el análisis y esa ausencia de esfuerzo pedagógico responden a una actitud de acomodarse a prejuicios y ceder a presiones que coinciden, en gran parte, con intereses y/o pensamiento personales y personalistas del clan dominante en la dirección del PSOE (y así estas personas ganan en comodidad y en dar una lección de autoridad a las federaciones)? o ¿responden a una ausencia de criterio para saber discernir cuándo acomodarse y ceder a prejuicios y presiones y cuando hay que plantar cara porque están en juego principios y valores fundamentales y una estrategia de partido?; ¿se trata de oportunismo o de falta de inteligencia política?, o, quizás de ambas cosas, lo que haría más clara la incompetencia de los responsables, por comisión y omisión, de esa decisión.
A modo ilustrativo, recojo en Anexo 2, un artículo de Javier Ortiz, “Otra pifia de Blanco”. Su afirmación de que la razón del veto, fue el “sostenella y no enmendalla” de Blanco, resentido porque en el Estatut de Catalunya fue vencido, cabría añadir la voluntad de no desdecirse de los compromisos que habría contraído en la reunión que tuvo en Madrid con UPN, es decir una manifestación de amor propio “no quedar mal él” ( aunque hiciera quedar fatal al PSN), sin evaluar la gravedad de las consecuencias . Lo que Blanco debió pedir y obtener es que UPN (y quizás también el PP) no atacara al PSOE con la política antiterrorista (es lo que pidió Roberto Jiménez y concedió Sanz en los debates de investidura). Si ese mercadeo existió, al PP y a UPN les ha salido rentable su política de malos, pero eso coloca en una situación de hacer el primo a los buenos, porque con gobernantes débiles el portarse bien no conduce a nada y desde luego sería pagar un precio político (el Gobierno de Navarra) a cambio del cese del “terrorismo dialéctico”, que debiera haberse conseguido peleando en los medios de comunicación.
En conclusión, evaluando este proceso:
Ha faltado: rigor para aquilatar opiniones y espíritu y esfuerzo para cambiarlas, cuando sea necesario; criterio e inteligencia política para saber cuándo es necesario; defensa de convicciones, principios y valores y sentido estratégico.
Ha sobrado: acomodamientos, cesiones, oportunismo, personalismo y mercadeos tácticos .

Ventajas y Desventajas (consecuencias inmediatas y futuras) de la decisión tomada
Ventajas:
La más clara es tener a UPN bastante controlado y que no atacará la política antiterrorista del PSOE (reconozcamos que, para algunos, la vida es más cómoda con un UPN controlado que con un PSN exigente).
Otras ventajas podrían ser: a) la no pérdida de votos (¿era un peligro real y cuantificado o simples temores sin fundamento?) entre aquellos a los que lo vasco repele y a los que no se les ha hecho ver que ETA tiene, con conocimiento de causa, mayor inquina a NaBai que la que pueden tener ellos, sin ese conocimiento y b) haberles quitado un motivo de ataque a los del entono del PP (motivo que no necesitan y será, rápidamente, reemplazado por otros).
Ventajas con respecto a la organización interna del partido, no hay. En el mejor de los casos, la rebelión dentro del PSN continuará y, como no se han molestado en explicar el veto ni el cambio de postura, el PSOE se ha ganado imagen de autoritarismo arbitrario más que imagen de verdadera autoridad.
Desventajas:
1ª) Un PSN destrozado y la urgencia (antes sólo era necesidad) de dotar de mayor autonomía al PSN si se desea que haya una militancia y voto socialista a niveles aceptables (hay que extraer la lección de la autonomía de UPN, ¿cómo va a poder competir un PSN ninguneado por el PSOE con UPN que puede decir que los intereses de Navarra están por encima de los del PP?). Probablemente será urgente plantearse, también, una mayor autonomía de las otras federaciones, ya que habrán tomado buena nota de lo fácil que sus intereses pueden convertirse en moneda de cambio. Ante bastante gente más amante de la justicia que del orden (como se supone que es la gente de izquierda) la imagen del PSOE ha quedado muy deteriorada. Para muchos, vale más la lucha por los ideales y la valiente honestidad que el cálculo y la astucia. Mala imagen de partido: miedoso con los fuertes, poco sincero, injusto, oportunista y acomodaticio. Todavía, afortunadamente, existe gente que se cree que los gestores son servidores de un Partido y no sus dueños y que el Partido está al servicio del pueblo y no al revés.
Con estos dirigentes, a muchos nos va a ser imposible votar al PSOE en las próximas generales

2ª) Se ha perdido una magnífica ocasión de integrar a los navarros vasquistas en una tarea de gobierno y administración de la cosa pública, orientada decididamente a lo social, aparcando la problemática identitaria y consolidando una vía para propiciar el incremento de abertzales que abandonen la violencia. Josu Jon Imaz lo afirma muy claramente en su artículo: “La entrada de Nafarroa Bai en las instituciones navarras suponía que por primera vez la componente democrática e institucional del nacionalismo vasco se convertía en mayoritaria y además se implicaba en la gobernabilidad de Navarra. El vasquismo político salía de la marginalidad, dejaba de estar liderado por el radicalismo y estabilizaba la comunidad política compartiendo responsabilidad de gobierno. Frente a este análisis, se ha tratado de presentar como violentos a los que tienen unas convicciones democráticas intachables. Se ha dado con la puerta en las narices a aquellos que, con gran valentía, habían cortado amarras con el mundo radical, lanzando una señal equívoca a los que todavía dudan sobre dar ese paso o no. Todo por la encuesta de la mañana. ¿Por qué puso ETA a Navarra en el punto de mira en octubre de 2006 durante las conversaciones de Loiola? Porque temía perder la hegemonía en el nacionalismo vasco en Navarra. ¿Por qué intentaba atentar en Navarra en los últimos meses? Porque quería hacer imposible el Gobierno PSN-NaBai. ¿Por qué adelantaron el comunicado de ruptura a la primera semana de junio? Para dificultar ese acuerdo. Ha faltado visión de Estado para acabar con un foco de inestabilidad permanente e integrar a un 30% de la población que, liderada ahora por fuerzas democráticas, se siente cada vez más empujada fuera del sistema político”.
Esta integración de navarros vasquistas demócratas (perdida por ahora), requería (como se iba a hacer) postergar el problema de la identidad territorial y aparcar batallas ideológicas estériles y centrarse en la resolución día a día de problemas sociales. Había una oportunidad de hacerlo en una convivencia de gobierno tal como estaba planteada. A la vez, habría que haber hecho una labor pedagógica de relativización y contextualización de la identidad territorial como componente no único, ni tan siquiera esencial en muchos caso, de la identidad personal (véase Anexo 3: Identidad de Navarra y de los navarros).
3ª) Es difícil prever las consecuencias con respecto a los otros partidos nacionalistas democráticos, sobre todo el PNV, pero no pueden ser buenas. Por otra parte, a nadie se le podía ocultar que la alianza con NaBai favorecía la posición de Imaz dentro del PNV. Esta era una razón muy atendible puesto que la alternativa, Egibar, es francamente mala para la convivencia española.
Finalmente, ciñéndonos en las repercusiones que, tarde o temprano, tendrá este grave fallo de estrategia en la política española, se puede hacer la siguiente recapitulación en tres capítulos:
1º) En el proceso de la eliminación de la violencia: ¿Qué es lo que se quiere de verdad: el fin del terrorismo o evitar el riesgo de perder votos por miedo a ser vistos como menos duros que otros?, ¿qué importa más la razón o las vísceras?. Además, ¿con qué criterios se puede afirmar que los Imaz y Zabaleta son menos demócratas que los Sanz, Rajoy, Acebes y Zaplana que no practican las reglas de juego democrático y utilizan cualquier medio (incluso la lucha antiterrorista) para socavar el poder de los elegidos para gobernar?. Lo que habría que hacer es mostrar a quién le interesa más y trabaja mejor para el fin de la violencia, en lugar de quedarnos pegados a clichés cómodos pero trasnochados. ¿Hay alguien que cree que los actuales dirigentes de ETA verían con agrado el reforzamiento de la posición de Zabaleta y Aralar?. Lo que importa es centrarse en debilitar a los violentos y su entorno, policial y socialmente, no en competir gritando el odio a ETA y presumiendo que se puede acabar con ella por eliminación o exterminio (cosa que ni es moralmente aceptable ni realmente viable). Lo más valiente e inteligente es apostar por un proceso del fin de la violencia por pasos graduales, comenzando por incrementar el vaciamiento del apoyo social, al final del cual podría encontrarse ETA prácticamente aislada. Para derrotar a ETA, no basta con resistir a la violencia y perseguirla, es necesario, también, dar salida a los predispuestos a abandonarla.
2º) En fundamentos políticos e ideológicos, al preferir una concepción imbuída de conservadurismo bastante fundamentalista (de UPN) a una de cambio y progreso NaBai e IUN (aunque lo pretendieran ni UPN y PP nos llevarán a posturas” neocons” ni NaBai a la separación de España, pero parece claro que los segundos lo intentarán menos que los primeros) y mientras tanto habrá que gobernar y legisla, por ejemplo sobre clonación terapéutica y sedación terminal (¿cómo es posible dar más importancia a deseos de pertenencia territorial (que no nos van a imponer) que a concepciones, muchas veces hipócritas, que sí que nos imponen, que nos hacen más dura la vida y nos amargan la muerte?) .
3ª) En posicionamiento político y en actitudes éticas: moderar y templar a NaBai en lo institucional, hubiera tenido más posibilidades de éxito y, consiguientemente, más apoyo popular que aguantar la prepotencia de la derecha, guardándose una posible moción de censura para mejores tiempos que nunca llegarán, (¿si el miedo a los ataques mediáticos no deja gobernar al PSN con NaBai, cómo va a ser creíble que el PSOE se atreverá a dejar que el PSN vaya junto con NaBai en la moción de censura?.
Anexos
1. Josu Jon Imaz, “Más allá de la encuesta del desayuno” El País del 10/08/2007
http://www.elpais.com/articuloCompleto/espana/alla/encuesta/desayuno/elpepuesp/20070810elpepinac_3/Tes

2. Javier Ortiz, Otra pifia de Blanco, El Mercurio digital 03/08
http://www.elmercuriodigital.es/cms/index.php?option=com_content&task=view&id=2272&Itemid=137
3. .Identidad de Navarra y de los navarros
Creo que en el fundamento y raíz de posturas tan encontradas respecto al futuro de Navarra y de los pactos a realizar, está una cierta confusión entre identidad de Navarra e identidad de los navarros. Está bien que se tenga en cuenta lo que es (o se cree que es) la identidad de Navarra, pero no debería olvidarse la identidad de los navarros que no se agota en el sentimiento de pertenencia a Navarra. Como dice el Nobel Amartya Sen cuando habla de identidades, el peligro reside no en el sentimiento de pertenencia a un grupo territorial sino en su exageración y exclusivismo “Un sentido de pertenencia fuerte -y excluyente- a un grupo puede, en muchos casos, conllevar una percepción de distancia y de divergencia respecto de otros grupos (ya que) la solidaridad interna de un grupo puede contribuir a alimentar la discordia entre grupos”. ¿Por qué no se ve en los navarros, como posible y deseable una identidad personal en el que el componente navarrista o/y españolista o/y vasquista, no sean excluyentes entre sí y no hagan desaparecer otros componentes, a los que la libertad de cada uno atribuiría su relativa importancia?. En Occidente ya hemos superado, afortunadamente, la religión como identidad predominante y separadora de unos y otros, ¿por qué sustituirla por el sentido patriótico?. Parafraseando a Amartya Sen, diríamos que: en nuestra vida cotidiana, nos vemos como miembros de una variedad de grupos y pertenecemos a todos ellos; la misma persona puede ser, sin ninguna contradicción, ciudadano navarro de origen vasco, con antepasados extremeños, más cristiano que católico, liberal, deportista, historiador, maestro, novelista, feminista, heterosexual, creyente en los derechos de los gays y las lesbianas, amante del teatro y activo ecologista. Cada una de estas colectividades, a las que esta persona pertenece en forma simultánea, le da una identidad particular. No se puede considerar que alguna de ellas sea la única identidad de la persona o su categoría singular de pertenencia. Dadas nuestras inevitables identidades plurales, decidiremos acerca de la importancia relativa de nuestras diferentes asociaciones y filiaciones en cada contexto particular. Por otra parte ¿cuál es la identidad de Navarra (que habría que conjugar con la identidad de los navarros) cuya salvaguardia a todos nos interesa?. Si suponemos que hay algo que llamaríamos “esencias” de esa identidad, habrá que admitir que la concreción o forma en la que se manifiestan es histórica y dinámica y que en nuestra actual vida política lo que vale es el marco constitucional navarro, que como dice el profesor Solozábal en El País 23/06/07, “ha permitido la contrucción de una autonomía plena, foral y democrática, felizmente asentada..Así la Constitución se ha hecho foral y los fueros constitucionales..Hay otro rasgo esencial del modelo navarro…la compatibilidad de lealtades políticas…al superponer el vínculo español al navarro, concebido por otra parte en su verdadera complejidad, que el constituyente reconoció al establecer…como facultad…la integración navarra en el País Vasco”.
Consecuencias: 1ª respeto a la identidad de los navarros que no se agota en el componente patriótico; 2ª respeto a la identidad de Navarra, que en la actualidad se concreta y manifiesta en el marco constitucional del que también es parte la Disposición Transitorial Cuarta; 3ª Si NaBai había ofrecido no intentar solicitar un referendum en esta legislatura para utilizar la facultad de esa Disposición, ¿por qué no a reclamar de UPN un respeto recíproco al marco constitucional navarro y que se comprometa a no agitar esta cuestión durante esta legislatura ; 4ª Trabajar en ir eliminando el sentimiento antivasco existente en parte de la población navarra. Ni nos van a invadir ni anexionar. La Historia nos lo dirá, pero tiene más futuro un acercamiento de Euzkadi a Navarra que de Navarra a Euzkadi, entre otras razones porque en Navarra se está respetando mejor la diversidad de las identidades personales de sus habitantes.